Cosmética

El sector de la cosmética y la perfumería requieren un envasado muy exigente para garantizar la estanqueidad del contenido y asegurar que no se pierden las propiedades del producto. Particularmente las empresas del sector necesitan proteger los tonos de coloración del maquillaje o enbotellar el aroma tan concreto y característico de sus perfumes.

El mundo de la estética y la belleza, con sus infinitas propuestas de personalización y exclusividad en sus envases, frascos, botellas y tarros, exigen a la empresa embotelladora y a los fabricantes de tapones y juntas de estanquidad que puedan adaptarse a sus particularidades y cumplir con el sellado seguro de todos sus productos. Para conseguirlo, cada recipiente requiere un opérculo distinto que cumpla con sus requisitos.

En esta industria los materiales más populares que actúan como contenedores son:

  • Cristal.
  • Aluminio.
  • Plástico.

Y los distintos formatos de recipientes y tapones más habituales en el mercado son:

  • Roll on para desodorantes.
  • Airless para sérum y cremas.
  • Recipientes de muestra.
  • Miniaturas para pequeñas dosis.
  • Tubos de plástico.
  • Tubos disc top.
  • Tubos con bomba.
  • Envase atomizador.
  • Tapón pulverizador.
  • Frasco formador de espuma.
  • Barra de labios.
  • Botellas de loción.
  • Cuentagotas.
  • Pipeta.
  • Spay.
  • Dispensador.
  • Dosificador.

Sin olvidarnos de incluir los envases que continen los productos de baño, como son:

  • Botella de champú.
  • Botella de gel.
  • Acondicionador.
  • Crema suavizante.

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